• Zombi Durmiente

    Comer y dormir han sido siempre mis dos grandes aficiones en la vida. Había quien se atrevía a decirme «ya descansarás cuando mueras», pero ¿y la comida? Despertarme para comer, comer para dormir, y, entre medias, trabajar, socializar… Esas cosas que hay que hacer con nuestra vida, pero con calma, sin prisas. No era pereza, era falta de ganas, o de motivación, vaya usted saber, pero vaya usted, que a mí no me apetece. Cuando los muertos empezaron a salir de sus tumbas de esa manera que nunca te explican las pelis porque parece súper obvia (salen de la tierra, así, sin más, ¿y la tapa del ataúd?), los humanos…

  • Amarga y feliz victoria

    Se marchó. Después de mucho tiempo luchando por su relación, se marchó. No hubo enfados, ni lágrimas, ni explicaciones. Sencillamente, cogió sus recuerdos, sus pedazos, los puso alejados del corazón para que no doliesen más y emprendió el camino. Siempre había pensado que cuando llegase ese momento iba a estar confusa y triste; se sorprendió al comprobar que sólo la tristeza aparecía. No había confusión, ni siquiera había preguntas porque, en el fondo, ella siempre había sabido lo que estaba pasando y lo que tenía que pasar. Después de unas horas pensando en lo que había ocurrido, se sintió mejor, más ligera de emociones, con menos peso en el alma…

  • Hay un libro en mí (o cómo empezar en esto de la escritura)

    Hace un tiempo, hablando de escritura con una compañera de trabajo, me dijo «I know there’s a book in me» (sé que hay un libro en mí). No, no se refería a que se lo había comido. Estoy segura de que ya lo habías entendido, pero tenía que poner mi ración de chiste malo. He escrito su frase en inglés porque es inglesa, vivo en Inglaterra y, por lo tanto, hablamos en inglés. Manías que tienen en este país. Mi compañera es una de esas personas de las que no te esperas algo así. No es sólo por su aspecto, sino por su forma de ser. Ya sé que lo…

  • Cómo se conduce una moto

    ¿Alguna vez has conducido una moto? Me refiero a una moto-moto, no me valen scooters, vespinos, automáticas y demás. No es que no los considere motos, sino que no se conducen igual y, por lo tanto, no tienen nada que ver con lo que te voy a contar hoy. Si tienes años de experiencia en concentraciones moteras y rutas varias pilotando tu moto (como yo) o si nunca te has subido a una ni en el tío-vivo, puede que te interese saber, de una manera nunca antes contada -por suerte-, cómo se conducen estas máquinas, ya sean custom, trail, naked, R… al fin y al cabo todas son iguales a…

  • Uso y abuso de frases cortas en tu novelette

    Para hablar del tema de las frases cortas, voy a poner como ejemplo uno de mis relatos, uno que escribí hace más de 25 años: Hasta Que Mi Muerte Nos Separe. Si lees primero el relato, entenderás mejor la diferencia entre el uso y el abuso de las frases cortas. Monólogo y malos tratos Es un monólogo dentro de la cabeza de una mujer maltratada. Mejor dicho, de una mujer que quiere autoconvencerse de que no es maltratada, que no es como las demás. Intenta buscar razones, explicaciones, justificaciones. Su mente va deprisa, no tiene tiempo para analizar porque, si lo hace, se dará cuenta de que no hay justificación…

  • Hasta que mi muerte nos separe

    Él me quiere, estoy segura. Los demás se equivocan. ¿Qué sabrán ellos? Soy yo la que está junto a él todos los días. Yo, la que le espera cada noche. Es cierto que a veces se enfada mucho, que pierde el control conmigo, pero me parece exagerado llamar a eso malos tratos. Mi caso no es tan grave como el de las demás. A mí, mi marido me quiere. Tiene que quererme. Me lo ha dicho llorando. Lo que pasa es que los hombres no saben querer como nosotras. Ellos lo demuestran así. Además, trabaja todo el día. Es normal que quiera tener la cena en la mesa cuando llega.…

  • Del relato a la novela

    No creo que me equivoque si digo que casi todos los escritores hemos empezado escribiendo relatos, pequeñas y medianas historias que nos fueron llevando hacia el placer de la escritura. Seguro que hay excepciones, siempre las hay, por eso he dicho «casi todos», pero muchos de nosotros hemos seguido, de manera natural y aproximada, el mismo camino para llegar a la novela. Pasar del relato a la novela no es obligatorio, no es “evolucionar” como escritor; es, simplemente, elegir otra opción. Para algunos escritores, afrontar los desafíos que presenta una novela (extensión, planificación, tramas secundarias, tiempo en años para terminarla…) no entra en sus planes. Los motivos son variados y…

  • Soy rubia

    Soy rubia. No una rubia de esas a las que se les oscurece el pelo con el paso de los años, no. Mi pelo sigue siendo rubio rubio a mis taitantos años. Aunque parezca una tontería, es algo con lo que hay que aprender a vivir. Si viviese en Finlandia, no tendría problemas, pero aquí… Me paso la vida escuchando tooodos los chistes y comentarios acerca de rubias y su ausencia de inteligencia. Menos mal que tengo sentido del humor y, aun siendo rubia, pillo los chistes -a veces-. Mi propio hermano se dedica a mandarme correos con todas las tonterías que encuentra sobre rubias. Qué le voy a hacer,…

  • No me concentro

     No creo que sea la única que se pone a escribir y, en menos de dos minutos, está ya pensando en otra cosa. A ver, no es algo que me ocurre cada vez que escribo, menos mal, sino cuando tengo más cosas en la cabeza y quieren salir todas juntas, a trompicones. Me sucede más cuando escribo que cuando leo, no sé si es normal, aunque ser normal no es algo que me preocupe. Hace un buen rato, empecé a escribir un artículo —no éste, sino otro de tantos—, pero he tenido que aparcarlo porque, de pronto, me he visto buceando en internet buscando información para mi trabajo. He retomado…

  • Suave melodía

    Acaricias mi piel desnuda recorriendo con tus manos cada curva de mi cuerpo. Marcas con ternura las formas de mi cintura. Con tus dedos, rasgueas mi ombligo suavemente, consiguiendo una melodía suave, sensual. Me dejo llevar. Cierro los ojos y estiro los brazos, que se van transformando en fino mástil para que formes notas en cada traste. Mi cadera se adapta a tu cuerpo para que me abraces sin miedo; la música empieza a salir por cada poro de mi piel. Mantengo los ojos cerrados, abandonándome al ritmo de tus manos que siguen acariciando mi cuerpo de madera estremeciéndose a tu contacto. Y como las guitarras también sueñan su propia…

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