Socializar: el secreto de tu Facebook de escritor

socializar: el secreto de tu Facebook de escritor
Socializar: el secreto de tu Facebook de escritor

Cada vez que leo un artículo acerca de Facebook para escritores, echo en falta lo más importante: la parte social más allá del muro propio.

Si hablamos de redes sociales para escritores, no debemos olvidar la palabra «sociales». Lo que me cuentan esos artículos es la palabra «redes» y cómo usarla desde nuestra propia página / muro / cuenta / perfil. Tener esa información es importante, pero si no se socializa, estamos haciendo la mitad del trabajo.

Como escritores, ¿necesitamos Facebook?

Y quien dice escritores, dice pintores, artesanos, fotógrafos, etc.

Cualquier profesional debe saber quién es su público/cliente y dónde encontrarlo. Si todavía no lo sabes, te faltan pasos por hacer antes de seguir leyendo, pero sigue leyendo.

De todas las redes sociales, la más «madura» es Facebook. Es decir, es la que tiene más usuarios que pasan de los treinta años, según dicen.

Facebook no es una red para encontrar público juvenil. La juventud prefiere redes más visuales, «de menos leer», redes en las que predominen las imágenes y no las palabras: Instagram, Youtube, Tik Tok.

Si tus lectores tienen menos de veinte años, Facebook no es para ti ―con matices que comentaré más adelante―. Me atrevería a decir «menos de treinta», pero entramos en excepciones. Siempre hay excepciones.

Tu género literario

Respecto a los géneros literarios que se mueven por Facebook, podríamos decir que todos funcionan: romántica, terror, contemporánea, suspense, humor…

Conozco a varios escritores en esa red y sus libros, de diferentes géneros, funcionan bien. No sé si las distopías o la ciencia ficción tienen salida ahí porque apenas conozco un par de autores de esos géneros. De hecho, puede que lo que más atraiga a los lectores sea el género literario de siempre, sin experimentos. Es decir, el suspense clásico, sin mezclas con punk suburbano o futurismo.

Si esos géneros están dirigidos a un público adulto, es buena idea estar en Facebook siempre y cuando sepas cómo usarlo, así que sigamos con el tema del artículo.

Hablemos de socializar

En tu cuenta de Facebook vas a tener «amigos» y seguidores, dependiendo de si tienes perfil o fan page. Lo que nos han contado hasta ahora es que hay que interactuar con ellos, y tienen toda la razón del mundo.

¿De qué sirve que hables de tu libro si no contestas a los comentarios? Si tus seguidores se sienten ignorados, no volverán ni para dar un like, normal.

Pero cuando hablo de socializar, no me refiero a hablar con la gente que va a «tu casa», sino de que salgas y vayas tú a la suya. Comenta en publicaciones de otras personas, da algún que otro like, hazles saber que los has visitado. Eso es, de verdad, interactuar y socializar.

He visto publicaciones de gente quejándose porque no les dan ni un like, te lo juro por Snoopy. Gente que me ha pedido amistad, pero que jamás me ha hablado, y supongo que harán lo mismo con el resto. Si tienes a mil personas agregadas y ves que siempre comentan las mismas veinte, ¿estás haciendo tú algo mal o las otras 980? Posiblemente tú. O tus publicaciones no son interesantes ―o lo son, pero para una minoría―, o no estás saliendo de tu torre de marfil.

Cuando digo que Facebook es una red social, lo digo remarcando bien lo de «social». No se trata de «te doy like si tú me das like» o de «comento en tu muro si tú comentas en el mío». No, no es eso. Es un «ya vemos que no tienes interés en interactuar porque ignoras todas las publicaciones ajenas y nuestros comentarios en las tuyas, así que adiós».

Si te empeñas en no salir de tu muro

Puede que estés pensando que estar en Facebook te resultaba cómodo porque sólo era llegar, publicar algo de tu blog y marcharte. Puede, también, que te estés dando cuenta de por qué esas publicaciones no tienen mucho éxito ―o ninguno― y te esté entrando una pereza enorme pensar en leer las publicaciones de los demás. Es el momento de hablar del contenido.

Sabemos, porque nos lo dicen los artículos que hablan de esto, que es importante publicar contenido interesante. No sólo en tu blog, sino en tus redes sociales. Por «contenido interesante» no se refieren a viejos artículos de tu blog y nada más, sino a variedad.

Para empezar, podrías echar un vistazo a otros blogs y compartir artículos que te parezcan interesantes. Escribe algo más que una sola frase como introducción.

También puedes compartir noticias acerca de libros y escritores, memes relacionados con libros, hablar del nuevo libro de algún autor independiente, de la lectura que tienes entre manos, del sorteo que estás preparando. Ya lo he dicho antes: variedad. Escribe introducciones a esas publicaciones y llama a la conversación. No tienes que hacerlo en todas, claro, tan sólo en las más propicias para ello.

Si la gente hace comentarios, responde con algo más que un par de palabras, crea conversación. Ya, ya lo sé, es más fácil para quienes nos sale de manera natural, sin forzarlo, sin hacer marketing.

Al igual que en otras redes sociales, también puedes hablar un poco de ti, de cómo te ha ido el día, de los proyectos en los que estás metido, de la serie que estás viendo, de que tus vecinos te tienen hasta el gorro porque madrugan los domingos.

Los grupos de Facebook

¿Recuerdas que te dije al principio que había matices que iba a comentar? Pues eso, los voy a comentar.

Si piensas que Facebook no es para ti porque escribes juvenil o infantil, tienes razón pero no. No olvides que los grupos te pueden aportar mucho si estás en el que debes estar. De los grupos de Facebook ya te hablé en este artículo.

En este caso, Facebook te conviene, en primer lugar, como escritor, no como buscador de lectores. Es decir, busca grupos de escritores, sobre todo de los que escriben tu género. Entérate de lo que comentan, de qué estrategias de visibilidad siguen, de dónde encuentran a sus lectores.

También es muy posible que encuentres grupos de lectores de tu género. Supongo que ya sabes que no sólo los adolescentes leen literatura juvenil, sino muchos adultos. Echa un vistazo, busca esos grupos, deja que te conozcan, pero no hagas spam ni digas todo el rato que eres escritor. Recuerda que tú también eres lector.

Aunque los niños y, sobre todo, los adolescentes deciden qué libros quieren leer, no siempre conocen todas las novedades del mercado. En Facebook están los padres, tíos, abuelos de esos chavales. Si te conocen, si conocen tus libros, es muy posible que los compren para regalar, aunque el susodicho no los haya pedido.

Un poco de tiempo cada día

Puedes ponerte un límite diario (15 minutos, 10, 30) porque vas a necesitar algo de tiempo para hacer las cosas bien si quieres ganar visibilidad, llevar visitas a tu blog y que esas visitas se conviertan en suscriptores.

En realidad, yo estoy en Facebook porque me gusta estar en contacto con la gente. Comento más en publicaciones ajenas que en mi muro. A veces, incluso me olvido de publicar algo. Aunque la visibilidad es importante, mi objetivo principal es socializar, conocer a otros escritores, conocer a mis posibles lectores. Y no me importa si esos escritores llevan años en el mundillo o si acaban de llegar, porque de todos puedo aprender.

Me ocurre lo mismo que en Twitter, y es que muchas personas que me siguen han llegado a mí a través de mis comentarios en otras publicaciones. La diferencia es que en Twitter estoy para ver, no tanto para que me vean, por eso me sorprende que alguien decida seguirme en esa red 😊

Pues eso, ya lo he dicho

Facebook está bien para compartir tu contenido, pero no llegará muy lejos si no haces un pequeño esfuerzo por ser sociable fuera de tu terreno. Es una sociabilidad virtual, no tienes que aguantarnos en directo, no tienes que invitarnos a tequilas ni a comer, aunque no estaría de más. Como digo, un pequeño esfuerzo.


Isabel Veiga López

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