• La trampa del narrador en primera persona

    Hace unos años, escribí un relato para participar en el taller de Literautas “Móntame una escena”. Me gusta la idea de que los desconocidos opinen sobre mis escritos porque sé que van a ser sinceros, por eso me animé. De las tres o cuatro personas que comentaron, sólo una se molestó en hacer una crítica argumentada que me hizo ver que unas frases sobraban (gracias, tenías razón). De las otras, una sugirió que añadiese un par de detalles. Es la que me hizo pensar en la trampa del narrador en primera persona porque cayó en ella. Al final del artículo, te contaré qué sucedió. ¿Qué significa narrar en primera persona?…

  • 9 ventajas de escribir novelette

    Si en el artículo anterior te contaba lo que es una novelette y para qué puedes escribirlas -puedes leerlo aquí-, en éste te voy a desgranar algunas ventajas que te ofrece crear historias más breves. 1. Planificación Una novelette hay que planificarla, sí, pero lo puedes hacer de manera más ligera. Bueno, esto depende de cada uno y de su nivel de perfeccionismo, claro, y de si vienes de relato corto o de novelas largas. Es un campo de aprendizaje muy bueno para quienes nunca han planificado porque escriben historias cortas. Una novelette te permite probar diferentes maneras de planificar hasta encontrar la que más se ajusta a ti. También…

  • Entre el relato y la novela

    Y, de repente, un día decidí que el relato me quedaba pequeño, que necesitaba espacio para más descripciones y personajes. Quería escribir una novela y a ella me lancé, sin paracaídas, sin manguitos, con inocencia. Pero como esto ya te lo he contado en Del relato a la novela (no, no es el mismo título que el de hoy, fíjate bien), ahora te quiero hablar de las opciones que hay entre el relato y la novela. Opciones que yo no conocía y que me habría gustado explorar desde el principio. Posiblemente, habría sido más productiva si alguien me hubiese hablado de la novelette y la novela corta ―o nouvelle, o…

  • Escribir en otro idioma

    El año pasado escribí una historia en inglés. Era un relato y se lo había prometido a los niños de una de mis clases, así que tuve que hacerlo. Lo bueno de prometer algo en voz alta es que tienes que cumplir. Fue un reto y, aunque a los niños les encantó, yo no quedé contenta con el resultado final. Dos opiniones tan diferentes sobre el mismo relato tienen sentido porque miramos diferentes aspectos del texto. Los niños lo disfrutaron porque algunos de ellos aparecían en la historia, porque transcurría en su colegio, porque su profe y yo también estábamos ahí. Es decir, les gustó porque se sentían identificados con…

  • ¡NO TE HE COPIADO!

    Por una vez, y sin que sirva de precedente, he puesto el título en mayúsculas. Sí, es un grito, estoy gritando, quiero que el mensaje quede claro: NO TE HE COPIADO. Así te lo digo, con firmeza, con seguridad en mí misma. No te he copiado, ni a ti ni a nadie, lo creas o no. Una de las cosas que te enseña, o debería enseñar, cualquier curso de escritura es que ya está todo escrito.  No me refiero sólo a la literatura, que también, sino a todo en general. Ya me ha pasado varias veces que he escrito algo y me he encontrado con que alguien lo había escrito…

  • El susurro

    Acerca su boca a mi mejilla fingiendo un beso de amigo. Sus labios me acarician furtivamente y dejan sus palabras en mi oído con un tenue susurro, «te deseo». Se regodea en cada sílaba, sin prisa. Sus dedos coquetean con los míos, a escondidas, en un instante efímero, mientras decido cómo reaccionar. Miro alrededor, confiando en que nadie se haya dado cuenta de la situación. No puedo hacer nada por disimular la emoción en mi piel, que espera otro roce, un simple roce clandestino que la devuelva a la vida.  Nadie más debe saberlo porque no soy una mujer libre. Soy el fruto prohibido, la tentación anulada por los años…

  • Del amor al odio

    Dicen que del amor al odio sólo hay un paso, pero no es cierto. Entre el amor y el odio está la decepción. Y el dolor, mucho dolor. Es tan intenso que podemos sentir físicamente cómo nuestro frágil corazón se resquebraja. Entonces, surgen las lágrimas y la confusión con sus mil porqués. Nos falta el aire, nuestra mente no puede pensar, notamos una opresión en el pecho. Y siguen los porqués. Cuando alguien a quien amamos profunda e incondicionalmente nos traiciona, no lo odiamos de repente; de hecho, puede que nunca lleguemos a odiarlo. Primero nos hundimos, lloramos sin consuelo, intentamos asimilar lo que nos está pasando y por qué…

  • Anti-Consejos vendo

    Este artículo viene con manual de instrucciones, pero no hace falta que consultes a tu farmacéutico ni a tu cuñado. Ya te las explico yo. Lo primero que debes hacer es leer El Anti-Relato. Tal vez pienses “ya lo leeré después”, pero es que después ya no será lo mismo. Deberías leerlo ahora, antes de seguir con el artículo, porque así forjarás tu propia opinión y podrás dejar un comentario megahonesto. Si lo lees después de leer este artículo, estarás influenciado, contaminado, y ya no lo leerás con los mismos ojos porque te estarás fijando en las cosillas que comento, en lugar de leerlo de manera natural. Venga, segunda oportunidad.…

  • EL ANTI-RELATO

    El día despertó alicaído, con una niebla pertinaz que envolvía la ciudad dándole un aspecto triste , afligido, apenado y, además, gris. A Juanillo, no le gustaba la niebla porque tenía que conducir por carreteras secundarias. Juanillo era un hombre alto, de 42 años. Aunque era sociable, le costaba entablar conversaciones debido a su timidez. Le daba envidia la gente que hacía reír a los demás porque a él nunca le pasaba eso. Cuando llegó al trabajo, Juanillo se encontró con Marga en la sala de descanso. Marga llevaba trabajando en la empresa unos meses más que Juanillo y habían congeniado enseguida porque a los dos les gustaba la misma…

  • Sin miedo a la vida

    El día amaneció despejado y con una temperatura perfecta. Arranqué mi moto y salí del garaje dispuesta a disfrutar del camino con una gran sonrisa. Me gusta mucho mi trabajo, así que el buen humor siempre me acompaña a pesar de los problemas que pueda darme la vida. Cuando llegué al geriátrico, pude ver a Marga por la ventana del comedor saludándome con la mano. Cada día me recibía igual, con un saludo y una sonrisa. Era una mujer estupenda de la que aprendí mucho durante su estancia allí. Siempre me ha gustado escuchar y a Marga le gustaba hablar, así que ella satisfacía su necesidad de contar y yo…

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