• Me cae mal mi segunda novela

    Cada vez que alguien me pregunta por mi segunda novela ―En un jardín sin miedo―, tengo que hacer un esfuerzo para hablar bien de ella. No es justo, lo sé. No es justo porque es una buena novela, pero a mí me dejó un sabor de boca un poquito amargo y por eso me cuesta no mirarla de reojo. Esto es un problema, no creas. Como escritora autopublicada, el márketing recae únicamente sobre mis hombros. Si cometo un error, nadie lo va a compensar ni a solucionar por mí. A pesar de eso, a pesar de saber que mis opiniones y comentarios pueden condicionar la decisión de los lectores, no…

  • Creatividad y personajes que se rebelan

    Cuando se escribe una novela, ¿quién está al mando? ¿El escritor, el narrador, los personajes? La respuesta lógica debería ser «el escritor, que para eso ha tenido la idea y todo lo que incluye», pero la lógica no siempre está del lado de la creatividad. Debería ser muy obvio también que la persona que escribe es la misma persona que tiene la responsabilidad de crear a los personajes y sus acciones. Sin embargo, muchos escritores dicen que sus personajes se escapan de su control y toman decisiones. ¿Es posible que algo inventado tome las riendas de la historia, que tenga más autoridad que su inventor? Hay quien dice que eso…

  • Personajes y el paso del tiempo

    ¿Cuánto tiempo pasan tus personajes en sus historias? Es decir, ¿cuánto tiempo pasa desde el primer párrafo hasta el último? ¿Una semana, tres meses, cuarenta años? Durante ese tiempo, ¿qué eventos no relacionados con la trama ―o no directamente relacionados con la trama― viven tus personajes? No voy a hablar del arco del personaje, de su evolución. Eso ya te lo sabes. Hay personajes que evolucionan, otros involucionan y algunos se mantienen inalterables de principio a fin, pero acabo de decir que hoy no voy a hablar de eso. En este artículo, quiero analizar los aspectos del paso del tiempo y cómo usarlos para dar más profundidad a los personajes,…

  • Lectura crítica, lectura de escritora

    Hace poco, hablando de algunos libros que he leído, me dijeron que soy una lectora crítica. Me lo dijo otra escritora y me sorprendió, aunque no me molestó. Me sorprendió porque sé que todos los que nos dedicamos a la escritura leemos con mirada más analítica. No es algo que hacemos adrede, sino que nos sale así. Es una de las maneras de aprendizaje para mejorar nuestras propias narrativas, y la mía tiene mucho que mejorar; yo lo sé, tú lo sabes. No me molestó porque no me lo dijo con mala intención y porque me hizo ver que es cierto, que tal vez analizo mis lecturas más que los…

  • Qué hago con las críticas

    ¿Alguna vez te ha influido una crítica hasta el punto de modificar tu manera de escribir? ¿Reaccionas hoy en día a las críticas igual que lo hacías hace años, cuando te considerabas novel? ¿Qué es una crítica? Si no tenemos clara la respuesta a esta pregunta, será difícil que podamos gestionar las críticas de una manera inteligente que no afecte a nuestra motivación y otros factores emocionales que intervienen en la creatividad. La palabra «crítica» tiene, en muchas ocasiones, un significado negativo. Hablamos de gente que critica a los demás, de personas criticonas. Todos lo entendemos como algo malo, y tenemos razón. Sin embargo, en el mundo artístico en general,…

  • No me apetece escribir

    Esta semana no me apetece escribir un artículo para el blog, y te lo cuento en este artículo que estoy escribiendo. No tiene sentido, lo sé, pero ahí radica la bonita locura del escritor/escritora/escritir/escritori y toda esa inclusión lingüística que yo no uso en mi blog. ¿No dicen que hay que ahorrar palabras al escribir y que debemos usar sólo las palabras precisas? Pues eso: escritor. Que no me apetece escribir, o no me apetece escribir acerca de un único tema. Mi situación de «tengo artículos empezados y otros casi terminados» no ha cambiado, así que no es por falta de ideas. Es falta de motivación o de ganas o…

  • Los errores de mi blog – 1ª parte

    9 puntos que reviso Date una vuelta por mi blog y tendrás un buen ejemplo de cómo NO debería ser el tuyo. Por eso, para este artículo, en lugar de poner como ejemplo a blogs ajenos, usaré el mío, que da para un buen rato de autocríticas. Esto de tener un blog está muy bien porque puedes compartir tus cosillas con todo el mundo, literalmente. Pero si, además de plasmar tus ideas y dejarlas ahí, quieres que los demás las lean, interactúen contigo, vuelvan a por más, te conozcan y se interesen por tu trabajo, entonces tienes que trabajártelo. Y ésta es la parte que asusta a muchos y ponen…

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