Hablando de podcasts

Hace un año que empecé este blog, el de escritora. Hace doce años y pico que empecé mi antiguo blog, el de escritura, el de escribo porque me apetece y lo que me apetece, pero no soy escritora. La diferencia que marca una sola letra es que, hace más de un año, decidí ser escritora. No es que vaya a dedicarme a ello a tiempo completo, sino que quise tomármelo de manera profesional, aunque no fuese mi profesión principal.

Tomar esa decisión implica varias cosas, no te creas. Para empezar, no se trata sólo de decir en voz alta soy escritora y empezar a escribir una novela para que el mundo te haga caso, sino para hacerte caso a ti mismo, aunque sigas escribiendo relatos. Ya te conté una vez que no te conviertes en escritor por pasar del relato a la novela.

Repetir en voz alta soy escritora ayuda a tomártelo realmente en serio, a aprender y seguir los pasos adecuados, que no son pocos. Y lo haces porque decir una cosa y hacer otra rompe la coherencia, la credibilidad. Ya lo dice Gabriella Campbell en el punto número siete de su artículo Siete reglas reales para escribir todos los días:

«… puedes probar todas las técnicas del mundo: no funcionarán si tú no asocias tu identidad al hábito que estás implementando. Si tú no te consideras una persona que escribe, nunca vas a escribir.»

Aquí podría empezar a hablar del síndrome del impostor, pero este artículo no es para él.

Uno de esos pasos adecuados que llevo planteándome un tiempo es grabar podcasts. Hala, otra tarea que añadir a la lista, otro paso hacia la profesionalización. No es algo que tengo que hacer, no es obligatorio -como no lo es tener un blog-, pero me apetece y creo que, en mi caso, es tan recomendable como el blog. Recuerda que todos los quehaceres que engloba el trabajo de escritor no son obligatorios para todo el mundo. Cada cual sabe, o debería saber, en qué etapa del camino se encuentra, hasta dónde quiere llegar y qué debe hacer para conseguirlo. Por ejemplo, yo quiero grabar podcasts, pero no voy a grabar vídeos.

Lo de grabar vídeo lo he descartado siempre, porque, reconozcámoslo, una cosa es escuchar mi voz, por mala que sea para estos menesteres, pero otra muy diferente es, además, verme el careto. No te voy a maltratar con algo así, no te preocupes. Sé que podría hacer vídeos sin mostrarme, pero requiere incluso más trabajo, es decir, mucho más tiempo que ni tengo ni quiero gastar en algo así. Oye, que me estoy acordando de que, hace unos años, grabé vídeos cuando enseñaba español. Claro, por eso ya no quiero hacerlo con la escritura.

El caso es que el tema de los podcasts me parece algo más sencillo a la par que interesante. Sí, también me obliga a hacerle un hueco en esa agenda que debería tener, pero es un hueco más pequeño, o eso espero. Grabar sólo la voz, sin parafernalias visuales como una buena iluminación, un escenario apropiado o ropa que camufle los kilos de los partos y de todas las navidades posteriores, me parece un buen invento que puedo y quiero aprovechar. Al menos, quiero intentarlo. Prefiero un no salió bien -que no es un fracaso- a la duda de un ¿habría salido bien?

Hay una perspectiva que me aporta mi trabajo, y es la inclusión, hacer lo posible para que todo el mundo tenga acceso a la información. Porque, esto ya lo sabes, no todo el mundo está en igualdad de condiciones y no todo el mundo asimila la información de la misma manera ni desde el mismo formato. Para personas con problemas auditivos, los blogs son perfectos; para personas con otras condiciones (no voy a usar la palabra “problemas” aquí), los podcasts pueden ser la manera no sólo de acceder a la información, sino de entenderla y asimilarla. Por eso creo que tener el podcast con el blog es la mejor idea, porque juntamos lo visual con lo auditivo.

He dicho antes que los podcasts me resultan interesantes y lo digo desde el punto de vista del escritor. Verás, uno de los consejos que nos dan es que leamos nuestros textos en voz alta. El motivo es tan simple como efectivo: al escucharnos, nuestro cerebro activa otras áreas diferentes a las de la lectura, lo que se traduce en detectar errores que no habíamos visto porque es como leer el texto por primera vez. Al leer en voz alta -presta atención a esto, tiene que ser en voz alta– tenemos que entonar, tenemos que hacer las pausas que nuestra puntuación, o su ausencia, nos indica. ¿Tiene sentido lo que estás leyendo o has tenido que repetir la frase para entenderla? ¿Ha sido porque la puntuación no está en su sitio o porque los tiempos verbales no coinciden o porque has usado vocabulario tan rebuscado que ni tú lo entiendes? Es hora de retocar, corregir, eliminar, añadir, volver a corregir. Lo de leer en voz alta debes hacerlo siempre, grabes un podcast o no. Yo lo he probado y, al menos a mí, me funciona.

Como soy algo perfeccionista, sólo algo, supongo que practicaré antes de grabar, lo que me ayudará a encontrar los fallos básicos y a corregirlos. La verdad es que mis emociones están divididas. Quiero hacer podcasts, creo que será bueno para mí y para el blog porque es un valor añadido que está en alza, pero -no voy a decir nada nuevo aquí- mi voz no me gusta y no creo que sea la mejor para estos asuntos.

Te acabo de decir que es un valor añadido que está en alza, y lo digo porque veo que más y más personas hablan de que prefieren escuchar podcasts porque les da la libertad de seguir con su vida sin tener que pararse para leer o para ver un vídeo. Tiene sentido. Yo sólo escucho los podcasts en casa, pero entiendo que hay otras circunstancias y me adaptaré a ellas.

Como consumidora de podcasts, sigo a diferentes personas. Tengo claro que no se me ocurriría meterme en algo así sin haber escuchado previamente montones de grabaciones ajenas. Es como lo de escribir, que debes también leer para aprender. Escuchar a los demás me sirve para saber qué es lo que no me gusta y, por lo tanto, no hacerlo yo, y qué me parece estupendo para adaptar y personalizar la idea.

Todos los podcasts que escucho me gustan por su contenido; sería bastante estúpido si no fuese así. Algunos me gustan más porque son entretenidos e incluso divertidos, o porque me cuentan algo nuevo o porque aportan muchos detalles nuevos a algo que ya conozco. Me esforzaré para estar en la categoría de los que me gustan.

En fin, resumiendo. Voy a hacer podcasts de los artículos que escribo. No sé si haré lo mismo con los relatos, aunque debería. No los voy a hacer ahora ya porque no quiero agobiarme poniéndome fechas límite cercanas. Mi plazo es a lo largo de este año 2020. Empezaré haciendo pruebas, grabando sin prisas, aprendiendo a editar y a subir los archivos. Cuando crea que ya estoy preparada, añadiré mi voz al blog.

Para terminar, voy a compartir los tres autores que sigo actualmente con regularidad y que, por supuesto, recomiendo si quieres aprender a ser no sólo escritor, sino un buen escritor que cubre todos los aspectos del oficio, incluso los que no te gustan porque no son de escribir. Con la cantidad de podcasts que tiene cada uno, creo que recomendar tres es más que suficiente para empezar.


*David Esteban Cubero – Guiones y Guionistas.

https://cursosdeguion.com/

Lo primero que aparece en la web son los cursos. Para escuchar los podcasts, encontrarás el menú en la parte de abajo.

-También los puedes escuchar en Youtube.

https://www.youtube.com/channel/UCK8pKkxfVcPl_MDuw2UO48g

-Aunque está orientada a guionistas y a cómo escribir guiones, muchos de sus podcasts son muy aprovechables para escritores. Todo bien explicado, muy detallado.

*Ana González Duque – El Escritor Emprendedor

https://escritoremprendedor.com/

-También puedes acceder a los podcasts desde

https://marketingonlineparaescritores.com/

-Todos los aspectos que un escritor debe tener en cuenta si, además de escribir, quiere vender sus libros.

-Podcasts en solitario y con entrevistas.

*Miguel de Lys, Manu Palacios, Carmelo Beltrán – 30 teclas por hora

https://www.ivoox.com/perfil-30teclasporhora_aj_10146123_1.html

-He incluido tres nombres porque en la mayoría de los podcasts están los tres autores.

-El tema es la escritura. Comparten y analizan el aprendizaje que todos los escritores recorremos, los consejos que escuchamos.

-Conversaciones entre dos o tres de los miembros del equipo. En ocasiones, también hay artistas invitados.

¿A quién escuchas tú? ¿Prefieres blog, vídeo o podcast? ¿Por qué?

Vuestras sugerencias

Aquí iré añadiendo los podcasts que vosotros recomendáis. Muchas gracias por vuestra colaboración.

*Álex Hernández-Puertas – Taller Literario

www.alexhernandez.es/taller-literario

-Como la web tiene el mismo nombre que el autor, he puesto Taller Literario porque es el apartado de su menú que tiene los podcasts.


Isabel Veiga López

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