Autopublicar NO es gratis

Verás, yo no sé cuantisisísimas veces he leído en redes sociales que autopublicar es gratis. En redes sociales, en plataformas de publicación y en grupos de escritores. ¡En grupos de escritores! Ver para creer.

Pues, mira, no, autopublicar no es gratis. No lo es para quienes nos tomamos en serio el oficio de escribir. Te digo más: no sólo no es gratis, sino que es muy caro.

Afirmar que autopublicar es gratis envía un mensaje erróneo que provoca un par de consecuencias nada útiles ni beneficiosas para los escritores ni para los profesionales que trabajan con los escritores: correctores, maquetadores, ilustradores, lectores profesionales, traductores y otros posibles «ores» que se me hayan olvidado.

¿Por qué se dice que autopublicar es gratis?

Todos los mitos de la escritura tienen un origen. Puede ser un origen lógico, como el que trata este artículo, o uno sin sentido basado en una afirmación que alguien suelta al mundo y que la gente repite sin saber -y, lo que es peor, sin molestarse en querer saber- si es cierto o no, y no suele ser cierto, como lo de «no compres libros en Amazon porque bla bla bla».

Te decía que esto de «autopublicar es gratis» tiene sentido, pero lo tiene para quien no sabe cómo se construye un libro, para quien empieza, para quien ignora -por desconocimiento o falta de medios económicos- todos los pasos previos a la publicación.

Cuando alguien dice que autopublicar es gratis se refiere únicamente a que no hay que pagar por subir los archivos a Amazon o a otras plataformas.

Si buscas en Google, verás que todas las plataformas de publicación dicen que autopublicar es gratis. Por eso, muchísima gente cree y divulga que autopublicar es únicamente (lo repito adrede) subir archivos a internet. Permíteme explicarte que ese es el último paso de la autopublicación.

¿Qué es autopublicar?

Comprendo que los lectores no escritores, que la gente que no está metida en el mundo de la escritura piense que publicar un libro es escribirlo y mandarlo a imprenta. Es decir, visualizan al escritor escribiendo/tecleando durante un tiempo, enviando el manuscrito a la editorial y a la editorial imprimiendo y distribuyendo los libros ya terminados. Si fuese así, esos libros no estarían terminados. Hay mucho trabajo por el medio.

Autopublicar es hacer lo que hace la editorial, pero sin la editorial. Es decir, se siguen los mismos pasos, aunque es el propio escritor quien controla y paga por esos pasos porque los profesionales necesarios para crear un libro cobran.

Para responder a la pregunta inicial, autopublicar es escribir, reescribir, corregir y enviar a: lectores beta, corrector (o lector profesional antes que el corrector), ilustrador (o no), maquetador, registro oficial e ISBN (excepto si usas el ISBN de Amazon). Después de todo este proceso que implica tiempo y dinero, se suben los archivos a la plataforma elegida para que el lector pueda comprar el libro -esta vez sí- terminado.

Lo único gratis en la autopublicación es los lectores beta y subir los archivos. Para lo demás, prepara la cuenta bancaria porque va a temblar.

Para los escritores, publicar con editorial es gratis; autoeditar es relativamente gratis; autopublicar NO es gratis.

El mensaje equivocado y sus consecuencias

Te decía al principio de este artículo (en el tercer párrafo, concretamente) que decir y viralizar que autopublicar es gratis envía un mensaje equivocado y eso tiene consecuencias negativas para quienes nos dedicamos al noble y tirano arte de la escritura.

El mensaje es que cualquiera puede publicar, que es fácil escribir y lanzar los escritos al mundo. ¿Calidad? ¿Qué es eso? Lo que importa es escribir, publicar y, hala, a ser famoso y ganar mucho dinero. (Me voy un rato a soltar unas carcajadas). Y, claro, para qué valorar algo que es gratis y fácil de hacer, ¿no?

Consecuencia 1: No se valora

Lo gratis no se valora. Se agradece, se disfruta, se aprovecha, pero no se valora.

No te imaginas la cantidad de veces que lo he vivido de cerca: en diseño gráfico, en manualidades, en costura… La gente no valora el trabajo ajeno cuando no paga por él. Incluso piensan que es de peor calidad que lo comprado en tiendas. Una gran falta de respeto.

En cuanto a libros se refiere, en muchísimas ocasiones ni siquiera se disfruta. Libros que el autor pone a cero euros porque es su cumpleaños son libros que se descargan porque son gratis, pero no porque se quieran leer y, de hecho, no se leen. ¿Por qué se descargan si no se van a leer? No lo sé. ¿Por acumular, como los piratas?

Si, además, la gente cree que no has pagado nada por autopublicar, no va a valorar tu trabajo. Todo el tiempo invertido no sólo en crear el producto (el libro) sino también en aprender a crearlo no cuenta para los demás.

Consecuencia 2: Piratería

Si es gratis, si el autor no ha pagado nada, el lector tampoco debería pagar nada (piensa el despiadado pirata), así que sus libros son material pirateable y sin remordimientos.

Ver tu libro pirateado duele, frustra, decepciona. Ver tu libro pirateado es ver tu gran inversión de tiempo y de dinero tirada a la basura. A los piratas les da igual porque no es ni su tiempo ni su dinero, pero a ti te oprime un sentimiento de impotencia difícil de explicar.

Como te decía, lo gratis no se valora, así que puede que te pirateen, además, para no leerte, que acabes en una lista infinita de lecturas pendientes que nunca se llegan a leer. El colmo.

Consecuencia 3: Falta de calidad

Si las dos primeras consecuencias son por parte de los lectores, esta tercera es por parte de la gente que escribe (fíjate que no digo «escritores»).

Cuando ves repetidamente, incluso en grupos de escritores, que autopublicar es gratis, que lo único que tienes que hacer al terminar tu borrador es subirlo a la plataforma elegida, lo que entiendes es que no hay nada que revisar, nada que corregir, nada que cambiar para alcanzar la calidad que el libro y los lectores merecen.

Hoy en día se publican miles de libros al año (o cientos, no los he contado), pero no todos merecen la pena, no todos han pasado por una corrección y/o maquetación profesional. Escriben y publican, sin los pasos intermedios. Hay quien lo hace así porque no conoce todavía el proceso; hay quien no quiere/no puede gastar dinero.

Estoy segura de que te has encontrado con alguno de esos libros.

Publicar gratis: Autoedición y editoriales

Si lo que quieres es publicar con calidad, es decir, publicar como hay que publicar, y sin tener que pagar, tienes dos opciones: o le envías tus manuscritos a las editoriales o aprendes lo que hay que aprender y fabricas tú el libro.

Cuando digo «editoriales», me refiero, por supuesto, a las que ahora llevan el apellido «tradicionales». Esas editoriales que no te cobran por publicar, que no te piden que compres tus propios libros, que no te piden que hagas un crowfunding. Estas que piden algo no son editoriales, aunque se hagan llamar así; son empresas de servicios editoriales. Repito: de servicios editoriales. Y, créeme, lo lamentablemente habitual es que ni siquiera se molesten en invertir en esos servicios que prometen.

Recuerda: editoriales tradicionales, grandes o pequeñas, que no te obligan a soltar dinero de ninguna manera, ni siquiera consiguiéndolo en crowfundings.

La otra manera para publicar gratis es hacer tú todo lo necesario, pero sabiendo lo que haces. Si no tienes dinero, invierte tu tiempo en aprender a maquetar, a ilustrar, a corregir. Vale, lo de corregir no. Está bien para dejar el texto lo más pulido posible, pero es muy recomendable, casi obligatorio, que una correctora profesional le eche un ojo. La maquetación, el diseño exterior, la ilustración (si la necesitas), lo puedes hacer, pero asegúrate de que lo haces bien, con acabado profesional.

Espero haber dejado claro que autopublicar no es gratis. Lo único gratis, como ya he dicho, es subir archivos, pero autopublicar no es sólo eso. Quienes autopublicamos invertimos bastante dinero porque contratamos profesionales que garantizan un acabado de calidad. Que la historia sea buena o no, que guste o no, ya es otra historia.


Isabel Veiga López

¿Te gustaría recibir mis newsletters para conversar? Accede al formulario de suscripción desde aquí antes de irte o desde los menús en cualquier momento.

Dos libros (Volver a entender, A Friend of Dorothy Again), dos marcapáginas, en la arena, al lado de una estrella de mar.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Personalizar Cookies
Privacidad