• «Volver a entender» en la asociación LGTB+ Alas A Coruña

    Hoy no me voy a extender mucho porque mi artículo no está aquí, sino en la web de la asociación LGTB+ Alas A Coruña. Como respuesta a mi nota de prensa (otra de esas cosas que a los escritores no nos gusta escribir), la asociación Alas A Coruña me propuso enviarles un artículo hablando de mi novela corta Volver a entender. Qué mejor que la propia autora para comentar su libro, ¿no? Me pareció razonable y acepté, pero enseguida ―desde la primera frase― me di cuenta de que no sabía ni por dónde empezar. Y es que una cosa es hablar de libros ajenos y otra muy distinta, de los…

  • La (in)visibilidad de las escritoras

    No voy a hablar del pasado invisible de las mujeres en la literatura o en cualquier otro aspecto profesional y creativo. Para eso, puedes leer Una habitación propia, de Virginia Woolf. Es un discurso en el que analiza el porqué de esa invisibilidad de las escritoras durante siglos. Yo voy a hablar del presente y de mi percepción de lo que está pasando desde mi propia experiencia como mujer de cierta ―más bien incierta― edad. Viajemos a los 80 No sé si tienes edad suficiente para recordarlo, pero antes, en las reuniones familiares, cuando se terminaba de comer, las mujeres se iban de la mesa y dejaban allí a los…

  • Cómo usar los disparadores de ideas

    Dicen las malas lenguas que los disparadores de ideas son para gente con la mente en blanco, para quienes no se les ocurre nada que escribir. No es cierto. Yo, que ya te habrás dado cuenta de que soy muy de analizar rumores para desmontarlos, voy a desmontar éste. En mi opinión, los disparadores de ideas son una muy buena herramienta para tener a mano, pero no se les saca provecho. La impresión que tengo es que mucha gente los rechaza porque piensa que sólo los necesitan quienes no tienen ideas para escribir. Spoiler: todos tenemos ideas. El nombre «generador/disparador de ideas» tiene tan mala fama como el de «corrección…

  • Dos mitos falsos sobre editoriales (2ª parte)

    Ay, qué fácil serían las cosas para los escritores noveles si sólo nos contasen dos mentiras acerca de las editoriales. El problema es que, entre mentiras y películas, enviar un manuscrito y que nos respondan se hace complicado. Menciono las películas porque siempre nos muestran escritores que escriben un único borrador que está perfecto para la editorial y triunfan. Ni revisiones, ni cambios, ni correcciones. Nada que ver con la realidad. En la primera parte de este artículo, Dos mitos falsos sobre las editoriales, te comenté las dos mentiras principales que se escuchan siempre que sale el tema. En este artículo, te cuento otros dos que se escuchan menos, pero…

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